Muchas personas piensan en visitar Sigüenza atraídas por su historia y por su arte, cuya obra más famosa es la escultura del Doncel. En este post te desvelamos algunos de los secretos mejor guardados de su Catedral y, por supuesto de su habitante más famoso: el Doncel de Sigüenza.


El Doncel de Sigüenza y su leyenda

Se llamaba Martín Vázquez de Arce, prototipo del caballero renacentista, culto y guerrero, no era tal Doncel. Estuvo casado, tuvo una hija y una larga actividad militar con los Mendoza al servicio de los Reyes Católicos. Pero no lo conocemos por su vida sino por su muerte, o mejor, su tumba alabada por Ortega y Gasset. Fue Unamuno, emocionado ante su sepulcro, quien lo llamó así por el aspecto de su rostro y creó la leyenda.

El Doncel de Sigüenza es la escultura funeraria más famosa de la Catedral
El Doncel de Sigüenza es la escultura funeraria más famosa de la Catedral y su fama traspasa nuestras fronteras

Murió con 25 años en la Vega de Granada, luchando contra los musulmanes y así consiguió la fama, tan importante para aquellos caballeros. Como, supuestamente, aquella era una Guerra Santa, al morir también consiguió la Gloria del cielo, su máxima aspiración.

La escultura es tremendamente simbólica: el laurel representa la fama y el león la Gloria de la resurrección. También el libro que tiene entre sus manos alimenta la imaginación: ¿reza, sueña, medita? Encontrarás tu respuesta si haces una visita a la Catedral, el hogar definitivo del Doncel de Sigüenza.

Contemplando la Catedral

Al llegar a Sigüenza, la imagen de la Catedral lo domina todo y es que esta ciudad ha crecido con ella. Su aspecto es mucho menos estilizado que el de la mayoría  de las catedrales, como si fuera más robusta.  Tiene algo de fortaleza: sus primeros obispos eran guerreros y de humanismo: en ella está la tumba del Doncel.

(Puedes leer más sobre la Villa Medieval aquí, donde encontrarás una completa guía para pasar el día en Sigüenza).

Plaza Mayor de Sigüenza con soportales de estilo renacentista y Catedral al fondo
Plaza Mayor de Sigüenza con sus soportales de estilo renacentista y la Catedral al fondo

Se empezó a construir en  1124 y se consagró en 1169, hace 850 años, aunque entonces no era tan majestuosa. Se completó al comenzar el S. XV, aunque luego tuvo algunas ampliaciones.

Probablemente su aspecto de fortaleza proceda del hecho de que inicialmente estuvo integrada en la muralla. De esa época inicial, románica y con influencia cisterciense, datan las torres y las portadas de la fachada principal. También es románico el rosetón que se abre a la Plaza Mayor, el único de este tipo en España. Las bóvedas, las columnas y los muros y ventanales interiores son protogóticos y el Claustro, gótico tardío.

Posteriormente, se realizaron ampliaciones y modificaciones, interiores y exteriores, renacentistas, barrocas y neoclásicas.

El interior: ¿Por qué es imprescindible una visita guiada?

Puedes hacer un recorrido libre que te permitirá contemplar la grandeza de la Catedral: rosetones, retablos, sillería, rejería… Incluso podrás asomarte a la capilla de San Juan y Santa Catalina, donde está la tumba del Doncel.

El Doncel de Sigüenza atrae a miles de visitantes a la Catedral
Sólo podrás entrar en esta capilla y ver de cerca la escultura de El Doncel con una visita guiada

Pero sólo en una visita guiada podrás conocer lo más destacado: Sacristía Mayor, Capilla de las Reliquias, Claustro. La primera, llamada de las Cabezas porque tiene esculpidas en su techo cientos de caras, es obra de Covarrubias. Muchos expertos en arte aseguran que esta Sacristía es una de las auténticas joyas de la Catedral de Siqüenza. En la Capilla de las Reliquias, se conserva, entre otras obras de arte, una Anunciación de El Greco. El Claustro no es sólo para verlo de lejos: pasear por él y respirar su atmósfera es una experiencia imprescindible. Y, por supuesto, ¿cómo no acercarse al sepulcro del Doncel de Sigüenza y dejarse llevar por la imaginación?

Puedes conocer la Catedral de Sigüenza muy fácilmente desde nuestros alojamientos y así conocer más de cerca la historia de la Catedral y su figura más famosa.

Un poco de historia a través de los personajes

Cuando Sigüenza era todavía musulmana, Alfonso VII nombró obispo a Bernardo de Agén, un eclesiástico francés ,caballero y guerrero.  Su misión era reconquistarla y así lo hizo, se instaló en el castillo y ordenó la construcción de la Catedral. Este primer obispo de Sigüenza es el más legendario pero no es ni el más conocido ni el más influyente. Por la diócesis seguntina pasaron personajes decisivos en la Historia de España como el Obispo Carrillo o el Cardenal Mendoza.

Alonso Carrillo de Acuña fue decisivo en la guerra sucesoria castellana que acabó con la coronación de Isabel la Católica. González de Mendoza fue apodado El Tercer Rey de España por su influencia durante el reinado de los Reyes Católicos. Este personaje renacentista fomentó las artes y las letras e impulsó nuevas obras en la Catedral. También renovó el Castillo como residencia episcopal, ordenó construir la Plaza Mayor y creó la Universidad.